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Soy una persona más, que vive en este mundo; en esta enorme ciudad.

sábado, 21 de abril de 2007

El encuentro con el Olvido.

Parte II

El mismos lunar, la misma cicatriz en la rodilla, los mismos ojos, empiezas a recordar incluso su risa, y su forma descontrolada de llorar; no tienes ninguna duda; aunque te cueste creerlo, sabes quién es ella.

-Es curioso ¿No? Hace tanto tiempo me dejaste atrás, olvidada junto con tantas otras cosas, encerrada en el armario de la indiferencia y de la desolación; y, sin embargo hoy, volvemos a estar frente a frente… me recordaste en tu olvido.

Te quedas quieta sin decir nada y lentamente empiezan a rodar por tus mejillas lagrimas que emanan del interior de ella, lagrimas que no te pertenecen pero que sin embargo estuvieron dentro de ti, encerradas tanto tiempo, y que un día fueron tuyas, al igual que sus sueños y sus esperanzas, pero ya no más, tu decidiste borrar todo eso de tus recuerdo, aquella noche de invierno, cuando te olvidaste de quien eras.

Tus sentidos comienzan a salir del estado de estupefacción que los había invadido un instante atrás y en un arrebato tratas de abrazarla, tratas de reencontrarte por completo con aquella con la que fuiste una alguna vez; sin embargo algo te detiene, las cosas han cambiado mucho; tú ya no tienes 12 años, y todo aquello que te movía antes, ahora ya no significa nada para ti.

-Me gustaría saber, como fue que llegaste a este lugar tú también, pero no me digas, déjame adivinarlo por mi misma, mmmh quizá alguien te olvido, y quizá ese alguien era tan importante para ti, que te arrastro por completo a este lugar…

No dices nada, sabes que en parte tiene razón, pero, eso no es todo lo que ocurrió; tu tratabas de olvidar, tratabas de olvidar con tanta fuerza que llegaste aquí, aunque ni siquiera en este lugar, pudiste desprenderte de aquellos hechos que te atormentaban; y corriste, corriste tan fuerte que te internaste en este viejo bosque, y te perdiste junto con tus recuerdos.

Las dos se observan en silencio una vez más, y sin ponerse de acuerdo, empiezan a caminar a la par, ella te viene siguiendo muy de cerca o quizás al revés, te encontró, o tú a ella, ya la olvidaste una vez; y eso no volverá a pasar...